martes, 1 de enero de 2013

Rolando el viento


La noche se dibuja entre sus oquedades azules, es un incipiente jardín de flores sin recuerdo ni memoria. Sobre un cielo incoloro trazo un nuevo rumbo bajo el compás resplandeciente de la nueva ola. El viento se avecina y se hace cómplice en estos nuevos distritos.

He navegado en muchos barcos, a veces he navegado sin rumbo, otras me quedé rezagado cuando arribaba a puertos, que después supe, solo existían en mi imaginación. A todos esos barcos los quiero, los amo profundamente, sus cuadernos de bitácora me han enseñado a saber que el viento está rolando.

Aunque los quiera sé que no existen, en los lejanos varaderos donde yacen rielan canciones entre sus mástiles de alegrías y de infortunios. En cualquier caso, los barcos y las canciones son habitantes demarcados en el ayer que quedó, encallado, en la arena.

 

Navegando entre olas y sin palabras, la ola inicial pronuncia la palabra la siguiente la borra para que no exista sino el tiempo justo. Aquí mirando el horizonte me hago espejo y las respuestas, sobre el callado cielo, en silencio me guían.

 

Tomo de Conrad , a beneficio de préstamo vitalicio, aquellas palabras suyas “ He vivido, amado y dejado la mar sin haber visto irse por la borda de velero alguno el tupido bosque de sus mástiles y perchas o la inextricable tela de araña de su jarcia”

 

Madrid 31 de Diciembre de 2012

( Fin del Diario )

 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Biografía para encontrarme ( Mario Benedetti )


Escribía Don Mario , tan tuyo como mío, una biografía para encontrarse. Hoy te he pensado entre legajos y estrategias y te siento junto a mi ; como aquella tarde en que leíamos a Benedetti y te sonrojabas al conocer que la caricia es un lenguaje. Te siento junto a mi para encontrarme, es verdad, uno vuelve a la memoria a buscar las piedrecitas del regreso a casa.  ¿ Donde nos encontraremos ? ,   ¿ en un paréntesis ?  ,  ¿ en el antes o en el después de un corazón de trapo?.

La patria de uno son sus creencias, y las creencias de uno son sus pies. A veces creemos que la vida es un libro, un resumen de mentiras piadosas que provoca hartura de madrugada. Entre los valores y las tentaciones se dibujan las calles ; los que se fueron cierran los ojos ante las desdichas.

Aquí en el crepúsculo, te he traido aquí porque lo nuestro fue un presagio que miraba al mar. O un laberinto donde el coraje, el miedo  y el luto marcaban la ruta. En cualquier caso tu pais, mi pais era un todo fascinante   Un todo, donde se olvidaba por completo la resaca del amor hecho droga. Los viejos ecos de la guitarra, cantan placeres y pesares y un pensarnos entre añoranzas que tienen algo de secretos. A pesar mío , muy a pesar mío, el rostro del suicidio existe entre perdones y la catástrofe se gloria siempre del tiempo pasado.

Es entonces cuando la poesía es socorro , para el pasado y para hoy que ni estás ni estoy. La vida es  un toldo perplejo por el viento que lo mueve. La mirada es el preámbulo del  escandalo, la desesperación un río entre dos vacios donde volvemos a aprender aprendiendo. Hay que subir los peldaños para merecer la calma, la palabra es sólo una huella de viento en el universo.

¿ Estabas allí ?  ¿ Quién estaba allí ?

Madrid 12 de Diciembre de 2012




lunes, 3 de diciembre de 2012

ALMARIO ( MARIO BENEDETTI )



Uno sueña con abrir el almario
desempolvar las galas de la juventud
despertar al corazón de sus pesadillas
y sentarse al sol de la tarde...

Uno sueña y es un sueño
un deseo sin certeza
un reloj sin horas
y un armarse de valor.

La memoria previene
con sus viejos aromas avisa
te ciñe y te conduce
y en un instante cabe el mundo
o se derrumba el mundo...

El bienhallado es siempre mediodía luminoso,
sur para las palabras,
el adiós es crepúsculo o noche
se otea sin poder verse,
cuando se ve uno cierra los ojos.

Claro que aquí no llegan todos
hay que abrir el almario
tantas veces, ni una más,
cuantas lo hemos cerrado...

Madrid 3 de Diciembre de 2012








Diario de un Navegante. Carina y Vela


No se nada , no se nada

se que lo próximo  junta

que la distancia separa pero cura…

Pero esto, realmente,  es no saber nada.

Me pierdo en las sombras del camino

confundo la penumbra con el árbol

la ola con el mar…

No se nada, no se nada.

Se que el beso es repentino

se deshoja sobre los labios

y se agota…

Me duele que se agote.

Yo lo quisiera mar o amanecer

marea o crepúsculo

volviendo siempre sin ser el mismo…

Miro al cielo y Carina despliega

toda su valentía y valor

para que , con mis viejos argonautas,
 
navegue hacía  una nueva corazonada…

Madrid, 3 de Diciembre de 2012 

domingo, 2 de diciembre de 2012

REBALAJE


I

 

Creo en la alegría a media voz, un susurro mas medio tono,

Y yo sabía que mis ojos verían en tus ojos

un mar limpio y claro

lejos, muy lejos, de los desiertos del hastío.

Allí  donde el engaño construye casas y vidas.

Al escuchar mi corazón la brisa de tu voz

entregué mi barco,

sin lucha y sin bandera blanca,

el timón al pairo de las citas.

Solo, marqué el tres en el cuaderno de bitácora.

 

II

 

Y te he querido traer hoy aquí

a esta cuartilla blanca que huele a tu Cádiz

Y he querido recordar esta tarde aquel día

 

Cuando el mar emergía entre tus ojos

Y fue solo pasar, apenas una ola,

y en la suave orilla dejarme, dejarte.

 

III

 

Te he traído aquí porque me enseñaste

A navegar en la ola exacta

En la que nace y en la que muere…

Y porque me enseñaste que la ola que muere

nos enseña a estar sentado con las estrellas.

Te he traído aquí esta tarde

Y me parece oir tu voz de rebalaje

¿ qué sabes tú de esto ?


Madrid, 3 de Diciembre de 2012

TRIANGULO DE VECTORES


A veces hay que cerrar los ojos, para entrar de verdad en el misterio. Otras hay que abrirlos para cerrarlo. El tiempo sigue, siempre lo hace, incluso cuando al abrir los ojos el paso atrás nos sorprenda a nosotros mismos.

Nunca podemos olvidar , aunque naveguemos por las estrellas, una longitud y una latitud; la felicidad , no caigamos en falsos dichos, está en uno y trae siempre su compaña de alegría.

Y uno debe burlarse de la vida , a ratitos, como la gota de agua perdida entre las nubes.

El misterio quizás estaba en nuestros ojos , aunque la mirada sea ajena, y debemos alegrarnos serenamente ; al fin y al cabo abrimos nuestros ojos y el misterio sigue estando ahí y sabemos vivir para los presagios.

En el mar de la vida caben todos los enigmas incluso cuando nos miramos al espejo; el secreto sigue estando ahí en nuestros ojos y en una mirada ajena que , no sabemos cuando ni como, coincida con la nuestra en el espejo de los secretos.

Madrid, 3 de Diciembre de 2012

martes, 27 de diciembre de 2011

Diario de un Navegante. Tarifa.

Es el oficio del corazón,
su propia razón de ser…
No importa la edad, ni el tiempo
es así como recuerdo o te imagino…
Con tus años, los que sean,
recogidos en tu falda
andando por la playa
y el viento travieso y propicio
jugando entre tus piernas…
Agarrados de las miradas,
embozado entre las sombras
el deseo de que todo suceda
y la duda de quien desea que suceda…
Y si nada sucede, y si todo se pierde
No hay que mentirse con amistades
El aire no huele a amigos
Huele a mar y a piel
Huele a amantes…
Si nada sucede,
la noche sigue siendo amable
hospitalaria en sus mil sombras.
palabras y tactos se guardan
en el terciopelo del amanecer
En ese limbo perfecto
de lo que no sucedió…
Si sucede…
Es el final perfecto de un poema
que no tiene ese último verso
el que se quedó en los labios
en la piel o en las manos…

Tarifa, verano de 2011

Zona Cero, minuto uno...

La tarde amagaba lluvia
invierno de otras tardes.
Rondaban por los ojos
imágenes sin nombre
que danzaban lentamente
en los aires cálidos de estas calles.
Estas calles que tantas veces paseamos.
De repente un andar sobre las dudas
,guardando las manos en los bolsillos,
el óxido alcanza a los paraísos.
Me detuve y me confesé a mí mismo,
ya no amaba una historia ajena
una historia, niebla y recuerdo,
que no recuerdo haber vivido.
Madrid 3 de Diciembre de 2011

lunes, 26 de diciembre de 2011

Diario de un Navegante. A modo de preludio.

La noche es mágica, o al menos me lo parece. Tendido en la cubierta cierro los ojos y escucho el mar, la mar, acariciando rítmicamente las bandas del barco. Ese sonido tan especial del agua golpeando en el pantalán; quizás porque uno se sabe en puerto provoca esa tranquilidad. A mi lado mi hijo duerme bajo el toldillo, una leve manta lo cubre. Lo miro y me emociona su belleza y su ternura, dibujada por ese bronceado tan especial del viento al navegar, ¡mi pequeño grumete cuanto te quiero!

De fondo una balada, la calma es perfecta. Miro al pasado y todo me resulta extraño, sinceramente no me reconozco. Tantas equivocaciones simplemente porque no se le puede dejar paso abierto a todo el mundo al camarote de nuestra emotividad.

Demasiadas travesías con marineros de agua dulce que andaban buscando la cantina en vez del mar. Demasiadas sirenas de piscina que no sabían ni cantar, lo supe desde la primera nota; pero lo cierto es que encallé.

No tengo el propósito de trazar un carta náutica perfecta, solo aprendí que hay que navegar por las estrellas, hermosa Casiopea, y no por las farolas de las calles de calma chicha y traicionera.

Miro a mi hijo, lo acaricio, me tumbo junto a él y siento el aire acariciándome, soy feliz.

Verano 2011

Diario de un Navegante. Barlovento.

Cada instante de este pasado
ha sido un soplo de angustia
añoranza del día, rayo despuntado
sobre una tormenta de historias.
Hay que olvidar y cuando se olvida
el olvido quiere decir tragarse, cada día,
el pan sin hambre, el miedo, el desencanto...
Olvidar que un día giré mis ojos
noté mis pies encadenados
llevando encima un peso de lágrimas...

Ahora sobre mi piel siento el abrigo
de un paisaje ingrávido, amplio y sereno,
de arboles bajo una fresca oscuridad
El viento no es viento sino brisa…
Al fondo, los quietos perfiles de las montañas
sierran el aire tan transparente...

Así frente a frente…
Yo medí la soledad sobre mi herida
, abierta de un solo tajo,
Las noches eran noches
de morderme con rabia
en no sé qué pesadillas…
Ahora, en esta mañana meridional,
mi voz es de acero...
Aquí estoy...en pie...
frente al rojo vivo de la rosa
sintiendo en mis ojos
el canto alegre de los trinos
el ir y venir de las olas...

Yo no cuento minutos de espera
Se...que mi corazón
cantará a la esperanza de nuevo
porque todos los caminos
son capitel, cima, corona y luz
cuando estando solo
se está con uno mismo…
Agosto de 2011

Diario de un Navegante. Trasluchada.

Yo estoy en este punto exacto del mar
en la ola justa donde el amor se rompió.
Estoy, a qué negarlo, sin brazos para citas o promesas
y sin corazón que quiera guardarlas…
Faenando con la vela inútil del desencanto
sin rumbo por la noche
no hay viento bueno,
para quien no quiere navegar…
Dicen que el tiempo de reloj
es guadaña implacable
para las gavillas del recuerdo.
Que el desengaño, aunque se olvide,
es calma para el velero de la sangre
y temporal para los puertos del cariño.
Lo dicen, y es cierto, a qué negarlo,
Aún así zarparé mil veces más
porque el amor es siempre rumbo
en esta travesía del no soñar, y estar soñando…
Agosto 2011.

Diario de un Navegante. Atraque.

Espigueando en las ausencias
, jugando con los rumbos y los recuerdos,
entre los temporales encuentro
antiguos puertos de calma…
El deseo llevaba alas de arcángel
y aún no sabíamos nuestros nombres
Sus labios se deslizaron como lluvias lentas
Yo desnudé y me deje desnudar
Para ver mi camisa y su vestido entre los besos...
La llevé sobre mis ojos...
mi corazón se apuntalaba en su cuerpo
el deseo ardía en mis labios
soplaba el aire y era invierno…
Agosto 2011

Diario de un Navegante. Pertrechos.

Yo no vivo de añoranzas
y aunque lleve cicatrices
todas son sanas...
Las miro y solo veo
una fecha sin calendario
una luminosa enseñanza
una lucida amnesia
que olvidó lo que olvidaba.
Ahora bien...
y esto me lo repito
para no olvidarlo,
siempre miro más allá de los primeros besos
y me pienso
aunque alguien quiera pensarme amándome
o diciéndome que me ama
Y es que yo ya vi al engaño
deslizarse entre besos...
Agosto 2011

Diario de un Navegante. Faro.

Nunca sabemos que esconde el instante
ese instante siguiente, el que está por venir,
miramos el reloj y todo es posible
en ese instante que sigue...
Hay que seguir creyendo con disciplina
con la misma puntualidad , exacta y natural,
con la que el sol acude al amanecer.
La memoria es el cuarto, revuelto y desordenado,
donde nos vemos y nos perdemos
pero no podemos olvidar
que no hay que jugar con los recuerdos
más allá del tiempo necesario
porque nunca sabemos
que esconde el instante...
Agosto 2011

Diario de un Navegante. Timón.

Me he asomado a mi alma
descansando sobre la serena sombra de la noche.
He combatido ciegamente el olvido,
Han acabado todas las batallas.
En estas horas brota sobre mis ojos
un manantial de perdón alto y sereno
sin el menor cansancio
sin sombras que espantar,
ahora todas las sombras me parecen absurdas.
Acaricio el pasado, lo tomo en mis manos
lo dejo caer entre mis dedos
como un puñado de tierra árida y estéril
que al caer sobre el suelo que habito
en fértil semilla se convierte…
No busco ni cosechas ni frutos.
Soy feliz aquí mirándome
como un niño que corretea
en su castillo encantado…

Agosto 2011

Diario de un Navegante. Risa.

Te conocí en esas horas
que no se cuentan ni se miden
en esos mares tan bravíos
que ni siquiera la esperanza
es barco que lleve a alguna parte…

Te conocí en esos días
donde queremos morirnos
y olvidar nuestra muerte…

Te conocí y venías con tu risa
anudada al talle de tu cintura
calzándote unas sandalias
que, luego supe,
siempre anuncian tu próxima sonrisa.

Sí derrochaste primaveras
fue para hacer tú risa más perfecta
para que el reloj nunca sepa
en qué segundo te vas a reír.
y tú ya te estés riendo…

Miro tus ojos,
No me canso de mirarlos
¿Es posible que en ese pequeño verde de tus pupilas
quepan tantas cosas?
Desdoblado
el mar, tan inmenso,
se agita entre las olas
al viento, como no, de tú risa…

Málaga 16 de Septiembre de 2011

Diario de un Navegante. Latitud.

El deseo también se acicala
mientras enferma, no lo entendemos,
cuando muere nos sorprende
cuando lo enterramos
entonces buscamos atajos
para sortear esa soledad del alma.
El deseo se acicala
esto se descubre estando y siendo atento
para borrar lo que lo empaña.
Volviendo los ojos hacía uno
para abrir las manos hacia el otro.
Limpiando la memoria y abriendo las ventanas…
El deseo se acicala
lo hace todas las noches
cuando se desviste entre sábanas
también en el buenos días cotidiano
con el que empiezan las mañanas…
No es una ecuación perfecta
Ni una mágica proclama
Es solamente un recordar
Que el deseo se acicala…

Agosto 2011.

Diario de un Navegante. Cuadrantal.

Uno espera, siempre ha estado esperando,
un nombre que llene su vida
unos ojos y una risa
que derriben el muro de sombras
de la primera y adolescente soledad…

Pasan los años y uno cree
y uno siente que lo ha encontrado
Lo nombra amablemente
con notas de una suave música.

Lo lleva entre las manos

con caricias de seda…

Un buen día, la vida se incendia
aquel nombre se rompe en mil silabas
la música, se convierte en gritos,
las manos, en garras que construyen
los altivos muros de la distancia.


En fin, que contar que no sepáis
quienes presos habéis estado

Mas un buen día un repentino brillo

centellea en unos ojos
Y uno siento su corazón, hecho fortaleza,
como un bosque sin guarda
Nada está a salvo de ese dulce rayo
que trae vida entre la niebla.

Lluvia de lluvia hace que el olvido caiga
sobre las ruinosas torres de la ausencia,
el incienso del presente adorna
la sonrisa que, sin querer, se enciende
como un augusto cirio ceremonial.

Uno busca, entonces, su boca en otra boca
para decir con las manos
yo también soy libre…

Septiembre 2011.

Diario de un Navegante. Aproando.

He mirado en silencio , abrumado por el escándalo,
como mi vida se escapaba tras una esquina de cristal,
a la vuelta un mar inmenso se desplegaba en la calle
la misma calle donde instantes antes
había una puerta, un timbre y una casa...

He pensado que ya era tarde,
tarde para todo, incluso para andar sobre las olas
de aquel inquietante mar...

Pero la distancia hace exacta la distancia
la perfecciona en el tiempo
y el olvido dimensiona exactamente todo.

Un día solté contento las amarras
y dejé que el tiempo
me fundiera entre sus días ,
me perdí en las aguas profundas
y miré a las ociosas gaviotas
burlándose de las horas.

Me encontré cuando deje de buscar
cuando la aguja del timón
me llevó a una ciudad donde el otoño
mandaba vientos nuevos
entre las hojas que caían...


En la lluvia atracó mi velero,
reposando en el quieto amanecer
de aquella mañana
caían las cerezas
yo ya estaba sonriendo...

Septiembre 2011

Diario de un Navegante. Demora.

Es turbador, incómodo y placentero,

Instante en que dos palabras, solo dos,

Parecieran un ejército que transitara

por la leve oquedad de los labios…



Es el momento del “te quiero”

Y solo son dos palabras, solo dos.



Sin embargo se deslizan por la garganta,

Bajo la espesura de un dulce vértigo,

Que hace caer la memoria

Que hace más presente al olvido.



Es el momento del “te quiero”

Y solo son dos palabras, solo dos.

Aunque se digan, aunque se escriban.



Septiembre 2011.

Diario de un Navegante. Grumete.

Te miro con mi vida hecha
o perfectamente deshecha
y no puedo mirarte sino riendo
es el tierno delirio, la infinita alegria,
que tus cinco años me traen
con tu abrazo y con tus besos,
En ti me rehago por completo
me encuentro y me descubro
en tu voz tan bajita
en tus escaleras de risas sin fin
o en la ternura de tus enfados.
La distancia se hace más soportable
en la cotidiana y cantarina cuenta
que por el teléfono se te escapa.
Contamos todos los días,
de siete en siete ,
los siete días
que para vernos
siete siempre nos faltan.
Madrid 22 de Octubre de 2011

Diario de un Navegante. Carta.

Se navegar con el mar dormido
en el ocaso de un horizonte
sintiendo sobre mi piel
la dulce caricia de la luz tan tenue.
Conozco la mar dura, bravía y levantada
se agarrarme con fuerza al timón
y se perdonar , porque solo el perdón
nos lleva del temporal a la calma.
Yo he desmontado el puzle de una casa
objeto a objeto, recuerdo a recuerdo
desmontando pieza a pieza
una familia , una vida entera.
Por eso ,aunque no parezca romántico,
no quiero que me manchen
con fantasías , con sueños
que no son sino condenas.
por actos que no son míos.
De todo ello me queda,
como una dulce cicatriz
que no quiero olvidar,
una notoria disposición a la alegría
abriendo la puerta
al amor que libre siente
los besos de aire
que libres al amor sostienen
y no viven en sus caídas.
Porque yo quiero vivir en una casa
no en sus ruinas...
Madrid 22 de Octubre de 2011

lunes, 25 de julio de 2011

Las situaciones buenas y malas que nos tocan vivir, añado las buenas y es que esto suele olvidarse, no son sino pruebas que nos sitúan frente al espejo. Frente al espejo siempre se está solo.
Durante esos tiempos aparece la vida, tal como es, y, a veces, nos da miedo la fuerza con la que se dirige al centro mismo de nosotros. Prueba, como una buena maestra, nuestros cimientos, para quien le guste la tierra, o nuestro velero, para quien le guste el mar.
Y en estas situaciones hay que hacerse fuertes, confiar en los cimientos o en el velero; aceptar la incertidumbre y en el peor de los casos comprarse otra casa o barco.
Eso sí, nunca antes de salir de los cimientos derruidos o de los restos del naufragio; limpiándose el sudor y aprendiendo hasta el final una buena lección de física que no es otra que la resistencia de nosotros mismos. Para medirla, inevitablemente, hay que agotarla.

sábado, 23 de julio de 2011

A veces, andando por la calle,
en cualquier sitio, en cualquier parte
sientes que el corazón se te rompió
un buen día o una mala tarde…

Que al salir de casa te has dejado la ilusión
colgada del perchero , te das cuenta de repente
entonces, casi todo te puede…

Pero un buen día , mirando,
mirándote en los ojos de alguien
Sientes que todo ha sido un mal sueño
Y tienes ganas de despertarte…

Te notas vivo y sientes el palpitar de la calle
al llegar a casa, al regresarte,
ya no está el oscuro perchero
y no tienes que buscarte.

jueves, 21 de julio de 2011

La luna ebria me dio a beber
todos los licores de la alta madrugada,
néctar de libertad que iluminaba
toda la suavidad de tu cuerpo ,
Regresaste rítmicamente desnuda
despertando con tus pasos
los placeres no gozados...

En tus labios bebí la dulcísima arquitectura
que mis manos iban adivinando...
Como aguas libres sentí en mi boca
todos los perfumes de tu cuerpo.

Como te ofreciste te tomé ,
de una sola vez y para siempre...
tan limpia como un lago de montaña
como la primera mañana del mundo...

Y me subiste por la sangre, revuelta en aromas,
como un golpe de mar que resuelto abriera
todas las cárceles del placer y la alegría.

Cádiz y 2001