I
Creo en la
alegría a media voz, un susurro mas medio tono,
Y yo sabía
que mis ojos verían en tus ojos
un mar
limpio y claro
lejos, muy
lejos, de los desiertos del hastío.
Allí donde el engaño construye casas y vidas.
Al
escuchar mi corazón la brisa de tu voz
entregué mi
barco,
sin lucha
y sin bandera blanca,
el timón
al pairo de las citas.
Solo,
marqué el tres en el cuaderno de bitácora.
II
Y
te he querido traer hoy aquí
a
esta cuartilla blanca que huele a tu Cádiz
Y
he querido recordar esta tarde aquel día
Cuando
el mar emergía entre tus ojos
Y
fue solo pasar, apenas una ola,
y
en la suave orilla dejarme, dejarte.
III
Te
he traído aquí porque me enseñaste
A
navegar en la ola exacta
En
la que nace y en la que muere…
Y
porque me enseñaste que la ola que muere
nos enseña
a estar sentado con las estrellas.
Te he
traído aquí esta tarde
Y me
parece oir tu voz de rebalaje
¿ qué
sabes tú de esto ?
Madrid, 3 de Diciembre de 2012

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